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PRIMER ENCUENTRO DE ARGENTINOS EN EUROPA Y EL MEDITERRANEO

En el año conmemoración del Bicentenario de la Revolución

de Mayo de 1810

La Federación de Asociaciones Argentinas de España y Europa

Organizan:

I   ENCUENTRO DE ASOCIACIONES Y REDES SOCIALES DE ARGENTINOS EN EUROPA Y EL MEDITERRANEO

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CASA AMERICA CATALUNYA

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Barcelona. 15, 16 y 17 de Octubre 2010

Con la Colaboración de:

Casa América de Catalunya

Embajada Argentina en Madrid

Consulado General de Barcelona

Secretaria General Iberoamericana

INVITADOS ESPECIALES

Ministerio del Interior Subsecretaria de Provincias

Servicios del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación

Legisladores Argentinos y Europeos

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Entrevista a Carlos Slepoy, secretario de Derechos Humanos de Fedear

POR MAGALÍ FERNÁNDEZ

¿Se puede pasar página con desaparecidos?
No creo que se vayan a detener las investigaciones de las víctimas del franquismo, lo que sucede ahora es que se impide la realización de los juicios y se está pretendiendo juzgar al juez que quiso investigar. Esto no va a durar mucho tiempo. Los tribunales españoles están haciendo algo contrario a toda su doctrina y práctica judicial en materia de crímenes lesivos contra la humanidad y al Derecho Internacional. Van a surgir y seguirán desarrollándose presiones de distintos lugares para que se modifique esta situación, se ejercerán acciones desde otros países para investigar los crímenes cometidos por el franquismo del mismo modo que la justicia española desarrolló una actividad judicial para investigar los cometidos en América Latina. Esto va a generar que las personas que no pueden declarar ante un juez español, lo harán en un tribunal extranjero, con todo el bochorno que ello significa para la justicia española.

CARLOS SLEPOY
¿La clase jurídica debe tener un compromiso social más allá del estricto cumplimiento de las leyes?
Hay algunos jueces que han decidido investigar los crímenes, como Garzón, y no olvidemos que tres miembros de la Audiencia Nacional determinaron que tenía competencia para juzgarlos. En cambio, hubo otros que consideraron que no la poseía, quienes actuaron de la peor manera, y le juzgan por ello. Esto se basa en la apreciación de que la Ley de Amnistia española impide este tipo de investigaciones. Sin embargo, la interpretación que realizó Garzón de dicha ley se dictó con el objeto de amnistiar a quienes habían cometido delitos con intencionalidad política y los crímenes contra la humanidad no pueden en ningún caso ser entendidos como tales. Hay jueces que no lo entienden así, algunos porque tienen una identificación con el franquismo, y otros porque son incapaces de pensar en la gravedad de que se dejen impunes este tipo de actuaciones. En este sentido va a cobrar un peso muy importante la presión social que se establezca, siempre que continúe realizando actividades, como lo que se está haciendo en la Puerta del Sol, donde todos los jueves hay una ronda a modo de la que hacían las “Abuelas y Madres de Plaza de Mayo”.
¿Este movimiento social es suficientemente fuerte?¿Por qué en España esta cuestión genera más controversia que consenso?
Se trata de un proceso. ¿Quién podía pensar que se podía hacer una manifestación como la que se produjo en Madrid, con más de 60.000 personas reclamando estos crímenes? Es decir, que ha surgido un movimiento que a mi entender va a ser imparable y que encontrará las vías para hallar la verdad de lo que ha ocurrido. No olvidemos que el movimiento argentino de derechos humanos tiene más de 30 años de existencia y conquistó la posibilidad de que se realizaran los juicios tan sólo hace cinco. Tenemos un trayecto muy importante por delante.

¿Por qué el movimiento para investigar los actos del franquismo surge ahora y no antes?
Es muy difícil determinar por qué ahora y no antes. Muchos de los miembros de las asociaciones históricas españolas estuvieron ligados a los juicios que se realizaban por los crímenes cometidos en Argentina y Chile. Creo que había una gran avidez por parte de esas personas, que eran hijos y nietos de españoles fusilados, para comenzar un camino de búsqueda de sus seres queridos y para saber cómo podían encontrar la justicia. En gran medida, el movimiento surge porque toda una nueva generación quiere que sí se hable de esto, y además hay toda una experiencia internacional desarrollada. Mi pronóstico es que va a seguir creciendo y va a tener logros importantes.
¿Cuál es su opinión sobre el Tribunal Supremo tras la inhabilitación del juez Garzón?
Un juez que se niega investigar crímenes de esta naturaleza es un juez que los encubre y que prevarica. Creo que esto es aplicable a los jueces de la Audiencia Nacional que declararon que no había competencias de la Justicia española para juzgar a los asesinos del franquismo y cuanto más para los del Tribunal Supremo, que decidieron enjuiciar a Garzón. Ellos son los auténticos prevaricadores. Esta situación está siendo repudiada en todo el mundo, es algo totalmente inexplicable, yo diría que es obsceno lo que está sucediendo y espero el día en que Garzón sea rehabilitado y estos jueces sean juzgados.
¿Eso es posible?
Nunca hay que perder la esperanza. Hay un encubrimiento y unas resoluciones que se están dictando de forma injusta a sabiendas. Si ese día llegará o no, no puedo decirlo. Lo que si puedo decir es que en Argentina, cuando algunos planteábamos que había que derogar las Leyes de Punto Final y Obediencia Debida, dictadas por un parlamento democrático, se suponía que era imposible y en poco tiempo llegó a la nulidad. ¿Por qué cosas parecidas no van a suceder en España?
Sin Garzón , ¿las causas de las víctimas del franquismo tienen futuro?
En este momento el Tribunal Supremo tiene varios recursos que responder acerca de la jurisdicción de la justicia española y de quién es competente en cada caso. Estoy convencido de que acá va a haber jueces que van a llevar adelante estos procedimiento. Garzón, como ha ocurrido en otras oportunidades, ha sido el gran detonante de algo que estaba latente en la sociedad española y con seguridad habrá compañeros que tomen el testigo si Garzón no puede hacerlo.
¿Y lo van a permitir esta vez?

Dependerá de la correlación de fuerzas, del clamor y la presión social, de que se imponga el criterio de los jueces que quieren que se airee este tipo de crímenes; nadie lo puede asegurar pero creo que hay condiciones para que efectivamente suceda.
¿Piensa que le quita legitimidad al Tribunal Constitucional que esté funcionando con el mandato expirado de la mayoría de sus miembros?
Tal como está constituido no cuenta con la legitimidad que debería tener un órgano de esta naturaleza, que debería ser ejemplo de claridad, de transparencia, de legalidad, mucho más que cualquier tribunal de otro país. Se le hace un flaco favor a la Justicia española cuando esto ocurre en un tribunal como el Constitucional, con mandatos prorrogados de esta manera, o que haya una sentencia que lleve casi cuatro años sin ser dictada.
¿Las actuaciones contra Garzón se produjeron para apartarlo del caso Gürtel?
Evidentemente hay una vocación de sacarlo a Garzón de la carrera judicial desde varios sectores. Su trayectoria le ha granjeado muchísimos enemigos en ámbitos poderosos. El Partido Popular está afectado por esta historia y es inocultable su deseo de que Garzón sea definitivamente eliminado de la carrera judicial. De cualquier manera, el procedimiento de los crímenes del franquismo se inicia con anterioridad y creo que es el que reviste mayor perspectiva histórica porque revela que Garzón ha tocado algo muy profundo, es como si hubiera algo más, porque esta reacción visceral iracunda que se ha tomado contra Garzón demuestra que ha levantado una alfombra que tiene mucha suciedad debajo y que no se consiente de ninguna manera que sea levantada.
Un político imputado en un caso de corrupción, ¿debe dimitir o esperar a que haya una sentencia firme?
Esta es una cuestión en cada país se trata de un modo diferente. Una vez que una persona esta imputada por lo menos debería suspender su actividad hasta tanto no se resuelva, aunque en ello influye la entidad que tenga el delito y de qué se lo acuse.
¿Qué piensa del delito de cohecho impropio del que está imputado Camps?
El Tribunal Supremo ya lo ha dicho, con sólo el hecho de haber recibido esos trajes hay una forma de cohecho impropio. Nadie se puede chupar el dedo en esta cuestión, aquí no se trata sólamente de unos trajes, obviamente esto es una especie de postre de algo mucho más profundo que las investigaciones judiciales tendrán que determinar. Parecer ser que aquí huele muy a podrido. En todo caso, todas las personas relacionadas con esta trama increíble de corrupción política que estén imputadas deberían cesar en sus funciones.

¿Qué diferencias ve entre la corrupción en España y en Argentina?
En Argentina lo que ocurre es que la corrupción está a nivel estructural. El fenómeno de la corrupción o del “ventajismo” se instaló en la sociedad argentina. En cambio, en España esto no se encuentra a nivel social. Es casi imposible que en España un policía lo detenga a uno y le diga que le dé dinero para no ponerle una multa cuando en Argentina esto es muy común. Si hay cuestiones estructurales que existen a nivel social, ¿cómo no van a existir en los niveles políticos? Por el contrario, en España el fenómeno de la corrupción se ha centrado en la clase política. En la medida que la justicia actúe y se dicten sentencias contundentes seguramente va a ver menos posibilidades de que siga proliferando.
¿Tiene futuro la querella que usted ha presentado por los crímenes del franquismo tras la resolución del Supremo contra Garzón?
Inicialmente ha sido rechazada. En primer lugar hubo un informe del fiscal que opinó que efectivamente en España se habían cometido crímenes lesivos contra la humanidad, que era imprescriptibles, y que Argentina debía ejercer la jurisdicción universal. Sin embargo, finalmente entendió que la jurisdicción universal era subsidiaria de otra jurisdicción privilegiada que sería la del territorio donde se cometieron los crímenes y que entendía que estos ya se estaban investigando. Pero además nosotros afirmamos que la jurisdicción universal no excluye ninguna otra, y por tanto no es incompatible la eventual apertura de un procedimiento en España con otro en otro país. Lo cierto es que el fiscal no entendió esto y la juez procedió al archivo por estimar que si él no impulsaba la acción penal no podía ella hacerlo por si misma. Esto fue recurrido ante la Cámara Federal Argentina, el Tribunal Superior de allí. Hay quienes pueden llevar la acción adelante por sentirse y ser agraviados por los delitos y por ello creo que el recurso va a ser estimado y que se van abrir las investigaciones en Argentina.
¿Cree que el Gobierno argentino utiliza la memoria histórica como arma electoral?
En ese sentido hay distintas apreciaciones, es decir, si el gobierno ha utilizado esto para prestigiarse o fue si fue sensible a un reclamo social. La importancia que esto tiene en la medida que es opinable es relativo, lo importante son los avances que se están haciendo en Argentina, aunque no existe una verdadera política de Estado en esta materia. Creo que el gobierno ha dado pasos muy importantes, y hay que reconocerlo.
¿Se tendrían que endurecer las penas para los corruptos en el Código Penal?

No se trata tanto de endurecer las penas, sin perjuicio de que se pudiera hacer en un caso puntual, se trata de aplicarlas. En muchos de estos casos lo que ocurre es que son algunos los condenados pero muchos los que logran escapar de la Justicia. Todos conocemos los porcentajes que se pagan cuando se concierta una obra pública, cuando se otorga una concesión y ello está bastante generalizado. En mi opinión, no se llega muy al fondo de la cuestión y sólo se actúa cuando por algún motivo salta a la prensa.
En un artículo usted reclamaba a España el cumplimiento de los tratados comunes de inmigración ¿Cuál es su opinión sobre el trato que reciben los inmigrantes argentinos en España?
Desde luego los inmigrantes argentinos no son los peores tratados. Sin embargo, padecen muchas circunstancias que sufren el resto de inmigrantes: pueden ser detenidos, llevados a un centro de internamiento, expulsados o devueltos a Argentina porque así se le ocurra al policía de turno. En este sentido, planteo que existen entre Argentina y España diversos tratados en materia de inmigración aún vigentes. En cumplimiento de ellos, ningún español es retenido en los aeropuertos argentinos, ni devuelto a España, todos pueden circular libremente, conseguir la residencia, y, aún sin tenerla trabajar en el país, y esto no ocurre con los argentinos. Entonces reclamaba que hubiera una igualdad de trato pero no sólo por razones históricas o de justicia sino por las normas que existen entre ambos países. Sería importante que hubiera un pronunciamiento común entre los países de América Latina exigiendo que España trate a sus inmigrantes como han sido y son tratados los inmigrantes españoles en nuestros países.
¿La situación actual en Europa y en España le recuerda en algo a lo que se vivió Argentina en los momentos previos al corralito?
Hay similitudes con lo que ocurrió en aquel momento. Existe una zozobra generalizada y una inseguridad muy grande. En Europa y EE UU en general hay bancos que quiebran, hay deducción de derechos sociales, en España, el problema de las cajas de ahorros y la gran concentración de capitales. Sin embargo, el fenómeno del corralito como tal es muy difícil que se produzca aquí, pero que la gran pendiente hacia una situación de inestabilidad social y económica ya se está percibiendo en España. Tiene puntos de contacto pero es muy difícil mimetizar una situación a otra.


DIARIO INFORMACION

Comunicado de adhesion a la candidatura al Premio Nobel de la Paz 2010 de las Abuelas de Plaza de Mayo

A la atención del Sr. Secretario General de PSM D. Tomás Gómez:

La Federación de Asociaciones Argentinas de España y Europa, se congratula por la candidatura de las Abuelas de Plaza de Mayo, para aspirar al Premio Nobel de la Paz 2010, y felicita al Secretario General del PSM, D. Tomas Gómez, por el compromiso y la promoción de esta candidatura.

La Abuelas representan un ejemplo moral , no sólo por la lucha sostenida en la denuncia de los crímenes de lesa humanidad y genocidio de la represión y la dictadura argentina, sino por haber sabido mantener la reivindicación genealógica y la búsqueda de la verdad histórica más allá de la condena de los represores. La incansable labor de las Abuelas también ha contribuido a abrir líneas de trabajo fecundas en el campo de la investigación de los bancos de datos genéticos y en la antropología forense. Por todo ello, su lucha es merecedora del más amplio reconocimiento, al que Fedear, se honra en apoyar fervientemente.

Oscar Strada Bello
Presidente de Fedear

La Memoria Histórica, la Justicia Universal y el juez Garzón

Viernes 11 de junio a las 20 horas, en el Club INFORMACION, Avda. Doctor Rico, 17 – Alicante

Participan:

Carlos Slepoy, Abogado, Secretario de Derechos Humanos de Fedear (Federación de Asociaciones Argentinas en España y Europa)

Autor de la iniciativa de abrir en Argentina una causa contra los crímenes del franquismo y colaborador del Juez Garzón en el juicio contra Pinochet

Luis Segovia.Magistrado Jubilado y Profesor de la Uned.

Manolo Alcaraz. Profesor de Derecho Constitucional de la UA y Presidente de la PIC.

Modera: Oscar Strada. Presidente de la Casa de las Américas y de Fedear.

Organizado por La Casa de las Américas y el Club Información.
Con la colaboración de Fedear ( Federación de Asociaciones Argentinas de España y Europa )

Fotos del acto de homenaje a las Casas Regionales

El Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Miguel Valor, el Diputado de Cultura, Pedro Romero, y el presidente de la Casa de las Américas, Oscar Strada, en el acto de homenaje a las Casas Regionales.

La secretaria de la Casa de las Americas, Sandra Dutra, y el presidente, Oscar Strada, entregan una placa al presidente de las Casas Regionales, Eduardo Finoll

Representantes de las Casas Regionales en el acto de homenaje organizado por la Casa de las Americas

HOMENAJE A LAS CASAS REGIONALES DE ALICANTE

El viernes, 14 de mayo, a las 19,30 horas, tendrá lugar un acto de homenaje a las Casas Regionales en el marco de la celebración de Bicentenario de la Independencia y de la creación de las naciones latinoamericanas.

Con este acto la Casa de las Américas, quiere expresar el reconocimiento a los inmigrantes españoles de todas las comunidades autónomas actuales que contribuyeron a la repoblación de las tierras latinoamericanas y poner de manifiesto la relación de flujos inmigratorios de ida y vuelta con España.

Lugar: Casa de las Américas, calle Abad Nájera, 3, Alicante

Los grupos de comunicación en Suramérica

Por Pascual Serrano

Suramérica se caracteriza por un abrumador control de los medios de comunicación por parte de grandes grupos económicos. El motivo es que las décadas neoliberales privatizadoras que sacudieron la región en los años 1980 y 1990, junto con el desmantelamiento de el sector público industrial y energético, también vieron la privatización de los medios estatales de comunicación. Los Gobiernos progresistas, en funciones en varios países de la región, se están encontrando con grandes latifundios mediáticos y un sector público limitado a televisiones estatales obsoletas con tecnología desfasada. Es el caso de TEVES (antiguo Canal 8 ) en Venezuela o el Canal 7 tanto en Argentina como en Bolivia. En otros casos, como Ecuador, nunca hubo televisión pública. Veamos algún ejemplo de estos poderosos grupos de comunicación.

TELEVISA. De origen mexicano, afirma ser el “consorcio de medios de comunicación de habla hispana más importante del mundo”. El Presidente de Televisa, Emilio Azcárraga, es uno de los empresarios más ricos e influyentes de Suramérica con una fortuna estimada en 700 millones de dólares. Su control en México es absoluto; allí posee cadenas nacionales de televisión de ámbito nacional, más una para la capital, y 258 estaciones en su filial Televisa Regional. En publicaciones escritas también afirma ser la editorial de revistas en español más importante del mundo. Posee alrededor de 156 títulos bajo 92 marcas. Se estima que vende, al año, alrededor de 165 millones de ejemplares en más de 20 países. Posee un acuerdo con el grupo venezolano Cisneros para ofrecer 220 canales de televisión de pago vía satélite a 1.4 millones de suscriptores. Con el grupo español Prisa, posee Televisa Radio, propietaria de las cinco cabeceras de radio que operan en México. En 2006 logró que la Cámara de Diputados aprobara por unanimidad la ley de Comunicaciones que dejaba el panorama mediático de licencias de México en manos de grupo Televisa y TV Azteca. Finalmente, la Corte Suprema la declaró parcialmente inconstitucional al considerar que consagraba el monopolio privado en la televisión.

CISNEROS. Sus contenidos llegan a 550 millones de consumidores de habla hispana y portuguesa en cinco continentes y en más de 90 países. Su principal medio es Venevisión, el canal de televisión líder en Suramérica. Su presencia internacional incluye a Uruguay mediante la distribución de televisión por cable y UHF.

Los grandes grupos de comunicación tienen asimismo establecidos sus mecanismos de coordinación. Por ejemplo once periódicos de otros tantos países, todos ellos conservadores, se han asociado en el seno del Grupo de Diarios de América. Desde este cartel coordinan contenidos, líneas editoriales y agendas informativas. A otro nivel funciona la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Bajo la bandera de la libertad de prensa o la libertad de expresión este importante lobby empresarial defiende ferozmente su modelo comunicacional privado ante cualquier intento de democratización o de desarrollo del sector público.

Frente a estos gigantes, manejando lo último en tecnología, con alta cualificación de sus profesionales y rentabilizando las sinergias de su perfil multimedia, los Gobiernos de izquierda que, poco a poco, van siendo elegidos por los ciudadanos, intentan ir creando nuevos espacios mediáticos. alejados de los valores mercantilistas. No les está resultando fácil: recordemos el escándalo que sufrió Hugo Chávez por no renovar la licencia a Radio Caracas Televisión y reservar su espacio radioeléctrico a una cadena de servicio público.

Argentina, por ejemplo, continúa con las licencias concedidas durante la dictadura. El canal internacional Telesur, propiedad de Venezuela, Cuba, Argentina, Bolivia, Ecuador y Paraguay está teniendo grandes dificultades para poder ser accesible en el continente. incluso en algunos de los Estados accionistas. Sin embargo, algo se ha avanzando. El Gobierno boliviano ha apostado por ir desarrollando su televisión y radio públicas, todavía muy precarias en recursos al igual que Argentina. Ecuador ha creado un periódico, El Telégrafo, de propiedad pública; y el presidente boliviano Evo Morales anunció a finales del 2008 la aparición también en su país de un diario de propiedad pública. También existe el temor de que, sintiéndose sitiados por grupos mediáticos hostiles, los Gobiernos desarrollen medios estatales sin independencia profesional. De ahí el valor de las propuestas comunitarias como alternativas verdaderamente democráticas e independientes, y la necesidad de que sean autogestionadas por las comunidades para no estar al servicio de arbitrariedades ministeriales.

En el caso de Venezuela, las radios y publicaciones alternativas se cuentan por cientos y el debate gira en torno a la necesidad de mantener su autonomía; Bolivia ha creado un Sistema Nacional de Radio que agrupa a una treintena de emisoras comunitarias; y, en Uruguay, el Gobierno ha reservado un porcentaje de las licencias de radio a este tipo de medios.

Lo que es indiscutible es que Suramérica está viviendo un momento apasionante donde los grandes grupos empresariales privados, que se resisten a abandonar sus oligopolios mediáticos, se están confrontando con Gobiernos progresistas. Éstos observan que su principal oposición no procede de los partidos políticos rivales sino del desmedido poder de estos grupos de comunicación.

Artículo publicado en le Monde diplomatique

EL OTRO: EL EXTRANJERO LA CONSTRUCCION DE LA IDENTIDAD MIGRANTE

JOSE MIGUEL RODRIGUEZ DORANTES·

RED JOPI

Este texto analiza el proceso de construcción de la identidad “migrante” como mecanismo de identificación de un colectivo con respecto a otro. Partiendo de la intersubjetividad como fenómeno psicosocial el tema de estudio enmarca una serie de factores tales como la carga simbólica asociada con las representaciones sociales, la significación conferida a los símbolos, lugares y espacios, el lenguaje, la condición sociocultural, etc.

De tal forma que intenta dar un panorama general acerca de la comprensión del fenómeno que actualmente estamos viviendo en España de la Inmigración, y que con toda seguridad supondrá no sólo un estudio riguroso del tema sino un entendimiento por parte de todos los individuos que conformamos esta sociedad en esta cada vez más cercana multiculturalidad que ya estamos experimentando día a día en todos los niveles.

¿Quién es el otro?, es una buena interrogante para introducir este trabajo pensando en la perspectiva cuyo interés está vinculado al estudio de la Migración; considero esencial analizar de manera particular al sujeto cuya acción define el objeto a considerar. Me refiero: al Migrante, quien juega un rol primordial en la construcción subjetiva del “otro”, ese otro que como anatema queda circunscrito a su condición, a su mirada y a su diferencia.

Considero esto, un aspecto medular (punto del que parto) en el análisis de la conformación de las Identidades Territoriales; ya sea éstas imaginadas o constituidas.

El otro: el extranjero; o bien,

El otro: el autóctono .

Construyen su mirada y sus representaciones en torno a una imagen… imagen que le es próxima y distante a la vez. Ese otro que mira y es mirado, como en un espejo, le refleja su diferencia y su identidad. “Por tanto, la cuestión ¿quién es el otro?, constituye el fondo del debate antropológico, los otros, aquellos a los que el antropólogo va a estudiar, constituyen una parte implicada en ese debate. Al preguntarles inicialmente a los otros acerca de lo que constituía su diferencia, un cierto número de individuos (un cierto número entre nosotros) se encontró preguntándoles más o menos por lo que constituía su identidad”. (Augé, 1996).

El argumento principal de este texto busca tomando en cuenta estos planteamientos analizar como la dimensión intersubjetiva se pone de manifiesto y se articula con todo un bagage de representaciones simbólicas y colectivas que en el caso del migrante son depositadas y ejercen una función no sólo de estereotipia sino también de significación[1]. Y que en nuestro contexto actual, llevan a cuestionarnos sobre las identidades no solo territoriales, sino también nacionales, transnacionales y globales.

¿QUE ES SER MIGRANTE?

Existen muchas maneras de abordar el tema de la inmigración actualmente. Y no sólo porque sea una realidad palpable en muchas de nuestras sociedades contemporáneas; sino porque hablar del tema sugiere, hablar de la forma propia de concebirnos a “nosotros” mismos con respecto a “otros”.

Argumento principal, en el planteamiento de esta investigación cuyas directrices están dirigidas al estudio de la “Construcción de la Identidad Migrante” como fenómeno intersubjetivo que condiciona y estructura no sólo la forma de percepción dentro de una sociedad en particular sino también de simbolización de la realidad concreta.

Diversos autores (Alaoui 1991, Arnal 1999, Azurmendi 2002, Cornelius 1994, Eddine 2001, Olmo 2003, Selim 1986, Suárez Navaz 2000, Veredas 1999, Withol de Wenden 1988,) han desarrollado investigación concerniente a la identidad migrante, tratando de estudiar varios aspectos de su construcción e interacción dentro de los marcos contextuales referentes al país o sociedad de acogida.

La mayoría de estos investigadores coinciden en que esta “identidad” va a estar marcada por una serie de factores que están íntimamente relacionados con su construcción simbólica por parte de los actores involucrados en este fenómeno; que por un lado, son los propios migrantes, y por el otro, son los autóctonos[2].

No intentaré problematizar (al menos no es el tema de este trabajo) acerca de la identidad, ni mucho menos me detendré en rescatar definiciones por demás tratadas y conocidas por el público. Sin embargo, desde una óptica enraizada en el construccionismo simbólico[3], plantearé como la(s) identidad(es) es(son) construidas en función de “representaciones” en la forma de esquemas perceptuales; cuyos marcos o plantillas definen al objeto en cuestión.

En relación a esto, me pregunto ¿qué es ser migrante?; sí, al nombrar esta categoría ya le estoy otorgando una identidad. Identidad que no es más que una construcción, lo cual se manifiesta de una forma “relativamente estable en un continuo proceso de actividad social” (Calhoun, 1991); cuyo objetivo es dar reconocimiento y sentido a quienes define. El migrante se convierte así, en un actor social[4] de primera línea quien en nuestras sociedades postindustriales y globalizadoras encarna a las “nuevas” masas de individuos marginados, desclasados y explotados, cuya “utilidad” para el sistema resulta por demás rentable. Al margen de esto, el “migrante” constituye una fuente importante de “emergencia de identidades”, en cuya acción social busca su reconocimiento para entrar en el sistema y defender sus intereses. De tal manera que dicho reconocimiento es posible a través de la identidad, es decir, percibiendo al otro comprobando su identidad y distinguiéndolo de los demás. Así, cuando se forma la identidad colectiva (migrante en este caso) el último fin que persigue la acción es la disposición para entrar en un sistema o conservar su reconocimiento en el sistema. (Olmo, 2003).

En síntesis, ser migrante significa ser reconocido por el otro en todas sus dimensiones, particularidades y diferencias. Estar posicionado en un lugar, espacio y contexto. Ser reconocido en su origen y en su devenir. He aquí un ejemplo:

- “¿Qué significa ser migrante? Venir desde muy lejos con una esperanza y un ideal que muchas veces no se consiguen, significa renunciar a muchos sueños, significa vivir soledad, vivir que te puedo decir, vivir…que te bajoteén muchas veces, que te priven de tu dignidad muchas veces, que te engañen que te exploten, eso es lo que mas vivimos. Pero también significa, a veces pagar nuestras deudas, salir adelante sacar adelante a nuestras familias, significa realizarse, o conocerse (…)” (Gpo2, M, 54 a)[5]

De esta forma, a través de la propia vivencia personal y colectiva de los actores sociales (migrantes), es posible rescatar ese “ser” entre/dicho; es decir, en la palabra, en su discurso. En esa fuente privilegiada de símbolos y significados qué es el lenguaje y que construyen o deconstruyen la realidad. Por eso, aludir, a la “construcción de identidades” merece no sólo un análisis minucioso sino un estudio abierto, innovador que privilegie los datos concretos, objetivos y fehacientes desde los orígenes de su producción.

LA IDENTIDAD MIGRANTE Y SU CONSTRUCCIÓN.

Indudablemente, el construccionismo simbólico, ofrece la posibilidad de analizar el objeto de estudio, desde una perspectiva que permite abordar una teoría que integra el carácter individual de la construcción simbólica en términos de subjetivación del fenómeno; con el carácter colectivo que orienta hacia la acción y la transformación en términos “fácticos”. Es decir, la construcción de la realidad social, comienza a partir de la construcción que de ella se hace, a nivel individual. A partir de los marcos de referencia perceptuales[6] que dejan su “huella” en los sentidos, y la codificación en términos de procesos cognitivos que realiza la integración de esa información, en un “todo”, coherente y que da forma. Esa gestalt ordena lógicamente las secuencias y las interacciones de aquello que llamados “mundo”. Y que a través, del elemento “simbólico” compartimos con el resto. A través y primordialmente del lenguaje[7]; ese cúmulo de signos que dan significado y significan nuestro entorno, dando al fenómeno su carácter colectivo; ya que como código, el lenguaje es compartido por uno y por todos.

Por ejemplo, los individuos que migran ven transformarse sus relaciones sociales y comunitarias en sus países de origen, experimentando a su llegada a la sociedad receptora cambios socio-culturales del espacio social importantes, lo que condiciona el “nuevo” marco con el cual definirán y ordenaran la realidad.

- “Yo como migrante he venido con un objetivo de seguir adelante y de que ya venía consciente de que tenía que hacer mucho esfuerzo porque es un país desconocido y decía bueno a lo que venga y lo importante es que sea un trabajo honrado y tengo que trabajar y esforzarme mucho más de lo que tengo que trabajar en mi país porque es un país desconocido porque no sé su cultura no sé cómo son; igual de encontrarme con diferentes tipos de personas y como tal tendré que pues acogerme con ellos para… como se dice, para saber convivir con todo tipo de personas, yo he venido consciente de todo lo que estoy pasando, y…pero también hay que ver que la persona que quiere ganar mucho tiene que trabajar, yo hago mucho, yo no descanso los sábados ni los domingos pero con un objetivo tengo que hacer algo por mi familia, !yo no me voy a quedar acá así como estoy! tendré que trabajar duro para realizar nuestros sueños, pero para todo migrante es así…” (Gpo 3, M, 47 a).

Evidentemente, esto refleja como el migrante se va constituyendo e invistiendo de una identidad que le es propia, a su condición; y que, a suerte de su “origen” lo relaciona con otros individuos (aunque procedentes de otros orígenes) que presentan su misma situación[8]. Sin embargo, dentro de este contexto también podemos observar un fenómeno que, como lo señalamos en un principio puede estar indicando la aparición de un nuevo fenómeno ligado al tema de la identidad tradicionalmente concebido. Me refiero al tema de las identidades transnacionales; con lo cual, la “migración transnacional” se convierte en un proceso que se autorefuerza y que, cada vez es más independiente de la condición que originalmente la causó (Massey et al, 1994).

-”…migrante es, el hecho de estar en un determinando lugar, ser origen, ser de un origen determinado.Y buscar otra vía, otra opción en otro punto equis que puede ser España, Estados Unidos o cualquier otro lugar de Latinoamérica también”(Gpo 2, M, 35 a)

Siguiendo con nuestro planteamiento, ¿de qué forma la construcción de la “identidad migrante” es asimilada?, o mejor dicho, como es vivida la “nueva” condición de un sujeto o colectivo habituado a otras pautas y/o normas tanto de comportamiento como socio-culturales. Considero que éste argumento resulta capital en este apartado por el hecho de contener implícitamente los elementos y detalles del cómo, se construye esta identidad. Citaré un ejemplo que ilustra el campo simbólico germen de la construcción.

-”Desde que llegué hasta este momento a veces me he enfrentado con muchas cosas, en el sentido de que ser migrante, y sin papeles; me ha quitado muchas oportunidades, por ejemplo hay una gama hermosa de oportunidades que no he podido aprovechar porque por no tener la tarjetita no he podido entrar a cursos, por ejemplo trabajar en lo que yo sé” (Gpo2, M, 37 a)

De alguna u otra forma, estos casos ponen en evidencia los cambios y transformaciones que se dan a nivel particular en los sujetos y sus distintos referentes socioculturales, al interaccionar con la sociedad de acogida; dando como resultado una “nueva” restructuración del marco referencial que implica una nueva forma de concebirse y recrearse. Es decir, una nueva forma de identificarse, de “construirse” una identidad.

LA INTERSUBJETIVIDAD: EL “OTRO” Y EL “NOSOTROS”.

Hablar de la intersubjetividad requiere al menos hablar. Y es que la constitución misma del sujeto pasa, atraviesa (es atravesado) por el lenguaje. Algunos filósofos entre los que se encuentran Habermas (1973) sostienen que “es solo en la medida en que éste reconocimiento se da, que la autoconciencia se hace posible, permitiendo la comunicación, la interacción por medio del lenguaje, o sea, la constitución del sujeto del discurso”.

Dicho esto, hablar del otro es hablar de nosotros mismos; ya que el otro está íntimamente relacionado con lo que somos[9]. Como sujetos del habla, del signo lingüístico, nos constituimos por el lenguaje “visto como producto social, cultural, como juego de lenguaje. El sujeto es exactamente aquel que participa de los juegos de lenguaje, que actúa en el contexto de estos juegos” (Marcondes de Souza, 1997). Y que en consecuencia es jugado o se juega[10], poniéndose en entredicho. Al respecto, ya Lacan (1971) señala que la “asunción por el sujeto de su historia, en cuanto que está constituida por la palabra dirigida al otro”, constituye el fondo del psicoanálisis y su método; siendo a través de la palabra “en cuanto que confiere a las funciones del individuo un sentido; su dominio es el del discurso concreto en cuanto campo de la realidad transindividual del sujeto” (Lacan, 1971).

Esta “realidad” no es más que la intersubjetividad. En donde, el sujeto adquiere una posición que a través de la “continuidad intersubjetiva del discurso” le permite constituir y construir su (propia) historia.

En la construcción de las identidades el otro juega un papel preponderante; sobre todo cuando es definido como diferente a una condición o status determinado. Es decir, el otro es percibido como no semejante, por lo tanto no incluido en el conjunto de las atribuciones y características que definen al conjunto al que se pertenece.

De tal forma que, “los migrantes, al ser percibidos a través de un discurso que subraya en forma extrema y artificial su alteridad, son definidos únicamente a partir de su diferencia cultural”. (Téllez Girón López, 2002). Un ejemplo de esto lo constituye el siguiente pasaje que ilustra Grimson (2000):

“¿Qué ocurre cuando dos personas o grupos que producen códigos distintos se encuentran e interactúan?, ¿Ponen algo en común, comparten signos, se comunican?. En esa escena intercultural, generalmente algunos significantes de cada persona o de cada grupo resaltan como especialmente diferentes del otro”

Esto resulta especialmente significativo cuando nos planteamos de qué forma se da o resulta la construcción de una identidad migrante, y más aún si esto es posible, debido a la tremenda diversidad que queda aglutinada en un solo concepto. O tendríamos acaso que hablar de una identidad particular en función del origen lingüístico del habla del sujeto, además del étnico, cultural, etc.

Sin embargo, hoy día resulta apremiante entender cómo se van desarrollando estos procesos de construcción de identidades debido a las tendencias que los flujos migratorios están marcando en la faz de la tierra. En donde, es pertinente empezar a hablar (y crear espacios) multiculturales que faciliten la integración de los individuos y colectivos.

Sin lugar a dudas, la comunicación vehiculizada a través del lenguaje no es el único signo palpable mediante el cual la “identidad” se construye (es construida). Por ejemplo, desde la perspectiva de la escuela sociológica francesa, “el estudio de las afiliaciones identitarias y sus significados remite a la problemática de las condiciones histórico-culturales en las que se definen las categorías de alteridad” (Grimson, 2000). Es decir, existe una relación directa entre el origen de los grupos humanos con un origen social determinado, a través de marcos referenciales de identificación como pueden ser la nación, región, pueblo, etc. En este sentido, “las personas y los grupos se identifican de ciertas maneras o de otras en contextos históricos específicos y en el marco de relaciones sociales localizadas” (Grimson, 2000).

-” Yo considero que el migrante es aquella persona que ha dejado su patria por muchos motivos sociales, económicos tratando siempre de ver que el país donde nos vayan a poner en este caso España con la suerte que tenemos, es que no tenemos que aprender el idioma, sino que aprender costumbres, aunque claro que Bolivia tiene casi las mismas cosas que los españoles”.(Gpo 2, M, 46 a).

De esta manera, ubicamos como un elemento indiscutible de análisis de todo proceso de identificación, el carácter relacional que se establece: al mismo tiempo que se establece un “nosotros” se define un “otros”. Así, nociones como nación, clase, raza, género, etc., pueden “constituir en diferentes contextos de interacción parámetros perceptivos que definen relaciones sociales entre nosotros y los otros” (Grimson, 2000).

Estos últimos argumentos, me parecen fundamentales sobre todo al tratar de comprender como el migrante/otro es visto por el autóctono/nosotros, cuyo parámetro perceptual es concebido bajo la estela de la “normalidad” y de lo que tiene que ser en un contexto de interacción determinado (nación, país, comunidad, vecindario, etc). Ante estos hechos, no nos parece extraño que surjan fenómenos psicosociales del lado de los prejuicios, estereotipos y estigmas; que determinan no sólo la forma de interacción sino el posicionamiento individual, grupal y colectivo condicionando las relaciones incluso a extremos en donde la radicalización de ambas posturas lleve a brotes de violencia[11] y destrucción. Actualmente estamos ante la oportunidad histórica que supone el intercambio socio e intercultural que implican los procesos de globalización del mundo. Esto supone, establecer una mirada distinta del otro. Recordemos que “la diversidad de identidades se hace más fuerte cuando la alteridad se reduce”. Es decir, “los grupos tienden a fragmentarse al interior porque necesitan contrastarse”. Sin embargo, la “identidad, más que un ser, es un estar siendo; no es una cosa dada, algo acabado, con lo que cargamos a lo largo de la vida, sino una serie de referentes que utilizamos para presentarnos ante los demás” (Percaz Tour-Pome, 2004). Y por ello, cuando reconocemos e integramos al otro, al diferente; nos reconocemos e integramos a nosotros mismos. Este es el sentido de la alteridad, por paradójico que parezca.

-”…ser inmigrante significa ser audaz, ser audaz porque venir de una cultura diferente y adaptarte a otra cultura cuesta trabajo, especialmente para nosotros que venimos de una cultura colectivista, un poco desvalorizada y venimos a un país más desarrollado, pues cuesta integrarte. Y a veces como que una no recibe lo que espera; es decir, yo me desvaloro y recibo esa desvalorización. Pero a la vez uno admira con el paso del tiempo, de que lo central son las personas audaces que son las personas que dan un paso sin saber a dónde vas pero, que; sin embargo sólo con el afán de perseguir un ideal uno gana (…).


· Licenciado y Maestro en Psicología Profesional por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Actualmente doctorando en el Programa de Estudios Iberoamericanos: Realidad Política y Social. Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. Universidad Complutense de Madrid. Presidente de la Red de Jóvenes Profesionales Iberoamericanos (RED JOPI).

Contacto: hermetri3@hotmail.com

[1] Significación que en algunos casos es introyectada como cosificación. “Aquello que no soy… es por lo tanto un residuo”. Es decir, aquello que esta fuera de mí, pero que irónicamente hace de límite y de corte, a mi pertenencia.

“Distingo lo que soy, porque relaciono lo que no soy”. Y aún así, se sostiene la pregunta ¿Quién soy yo?… sobre todo cuando nos miramos en el espejo.

[2] Me refiero a los individuos que pertenecen al país de acogida, y que identitariamente se “autodefinen” como distintos a los “otros”; es decir, a los extranjeros.

[3] Principalmente desarrollada por George Herbert Mead y Herbert Blumer, sostiene la importancia del fluido(fluid) y los procesos de la dinámica social, en vez de fijarse en las estructuras sociales estáticas.

Enfatizando el papel activo y creativo de los individuos en definir simbólicamente su mundo y seleccionar los cursos de acción en éste.

Parte de los siguientes supuestos: a)Los actos de las personas van dirigidas hacia objetos en función del significado que los objetos tienen para ellos; b) qué significados van surgiendo en la interacción social, y c) qué significados son creados, sustraídos y transformados a través de los procesos de interpretación.

[4] Se define al actor social como la fuente central de la acción y cuya construcción se desarrolla en una situación de peligro o de desafío. Es decir, a través de la acción emerge una identidad.

[5] Se recoge el grupo de estudio, género y edad. En este caso sería el grupo 2 del estudio, mujer y 54 años de edad.

[6] Que dentro del estudio sociológico contemporáneo son conocidos como: “Frame analisys”, o el análisis de los marcos de percepción; que según autores como Goffman se relacionan al “estudio de los marco de percepción o de experiencia”, y que designa “aquello que permite a los individuos localizar, percibir, identificar, clasificar los acontecimientos de su entorno, y de su vivencia del mundo”.

Por su parte, otros autores de la talla de Show, Benford y Gramson han desarrollado este modelo teórico teniendo por objetivo identificar los repertorios de los marcos de percepción. Siendo estos repertorios utilizados para la construcción de la legitimidad de “una causa” y sometidos a continuos arreglos y cambios de orientación.

[7] Algunos autores, consideran la creación simbólica y la interpretación del significado como control en la vida humana. Consideran también que estos “procesos” pueden verse mejor como procesos de comunicación, que pueden conferir significado en el contexto (ambiente) y en el interior de los grupos.

Dando así solidez y sustento argumentativo a la dimensión lingüística, que como hemos expuesto es fuente privilegiada de significado y simbolismo.

[8] Aunque no en todo los casos se establece una identidad “compartida”, por así decirlo; sino que se establecen diferencias aunque se comparta la categoría “migrante”, que en muchos casos se ve reforzada a través de estereotipos reflejados por la sociedad de acogida (ver Arnal Sarasa, 1999). Sin embargo, en la generalidad sí llegan a establecerse las condiciones para una “identidad” común independientemente del país de origen del migrante. Constituyendo, una “identidad global”, concepto que ya se ha planteado y que se empieza a utilizar en el caso de las migraciones.

[9] Y con nuestro deseo…es decir, el deseo del sujeto encuentra su sentido en el deseo del otro, no tanto por qué el otro detente el saber del objeto de deseo, sino porque su primer objeto es ser reconocido por el otro.

[10] Jacques Lacan introduce varias alusiones a lo largo de su obra con respecto al sujeto que se juega en una posición subjetiva; en el sentido de apuesta. Un ejemplo de ello, lo hayamos en el seminario “función y campo de la palabra” al referirse a un juego tradicional francés conocido como “juego de la sortija” que consiste en hacer correr una sortija a lo largo de una cinta que los jugadores en círculo sostienen entre sus manos de tal manera que sea difícil adivinar en que mano ha quedado la sortija.

[11] Por ejemplo el asesinato de un chico en el barrio de Villaverde en Madrid (mayo 2005), que suscitó actos de violencia y racismo hacia los migrantes (principalmente hacia el colectivo latinoamericano), y los disturbios protagonizados a principios del año 2007 en Alcorcón.

Taller sobre Migración y Desarrollo a cargo de Yamila Petruschansky, Socióloga

Inmigrantes mejicanos ante el muro fronterizo de Estados Unidos

Migración y desarrollo son términos inevitablemente asociados, principalmente debido a las desigualdades económicas entre países creadas por la globalización del sistema capitalista. En este taller se explorará la relación entre ambos términos y se analizará la actitud de las personas frente a la migración con el fin de llegar a un mayor entendimiento del proceso migratorio y contribuir a la lucha contra el racismo y la xenofobia.

Jueves 4 de Diciembre de 2008
20.00 horas
Casa de las Américas de Alicante
Calle Abad Nájera 3